Enrique Rimbaud, experto en sanidad animal, expone que, en los países tropicales los productores siembran gramíneas, especialmente brachiarias que tienen un porcentaje de proteína entre 8 y el 10%, pero un animal necesita un 16% de proteína para mantenerse, así como 1.7 mega calorías por día. (Lea en CONtexto ganadero¿Por qué se utiliza la urea en la alimentación de los rumiantes? )

Sin embargo, para producir, Rimbaud dice que estos animales necesitan “20% de proteína y 5 mega calorías por día. Por lo que las brachiarias, mombasa, cañas, maralfalfa, king Grass y taiwan no llegan a la proteína y quizás la maralfalfa es la que está más cerca con 15%, pero estas no tienen energía”.

Esta es la razón por la que algunos expertos como Rimbaud insisten en que se les administre urea a los bovinos porque ésta, frente a la acción de las bacterias, protozoarios y levaduras del rumen, libera por cada gramo 125 gr de nitrógeno no proteico.

“Con la flora bacteriana que tiene el rumen, el animal transforma estos gramos en aminoácidos y de ahí se convierte a proteínas. Yo he insistido en el tema en que nosotros no alimentamos a la vaca, lo que alimentamos es a la población microbiana del rumen y la urea nos da esa facilidad”, detalla Rimbaud.

Hasta el momento, se implementa la urea de uso agrícola, pero también existe una destinada a la alimentación animal, que es mucho mejor para el bovino porque es más palatable y digerible.

En palabras de Rimbaud, “esta urea es esencial y se puede asociar con melaza, en algo que se llama meleurea, para que estemos aportando al mismo tiempo proteína y energía”.

Meleurea

Para su preparación, se toma una libra de urea que son 500 gramos, que deben ser disueltos en 5 litros de agua hirviendo, hasta que no quede nada y se vea todo transparente. (Lea en CONtexto ganaderoUrea, un suplemento nutritivo para el ganado y barato para el productor)

Esto lo mezclamos con 5 litros de agua fría y le agregamos 10 litros de melaza, entonces eso es meleurea”, describe el profesional, quien además agrega que el bovino coma mínimo un litro de este producto por día.

Un punto importante que destaca este experto, es que el único inconveniente de esta herramienta es que se debe preparar en el día, pues “si se hace un día para administrarlo por varios días, la urea que se había disuelto, empieza a recomponerse, se precipita y se vuelve tóxica”.

En ese orden de ideas, hay que tener mucho cuidado con este producto para no intoxicar a los bovinos. Sin embargo, sus beneficios son notorios porque promueve el desarrollo de las bacterias, protozoarios y levaduras ruminales, que son naturales y que las tiene el animal, el productor solo debe promover su desarrollo y crecimiento.

“Claro que si tenemos la oportunidad de plantar leguminosas que tienen entre 20 – 25% de proteína y 65% de energía, no necesito la urea, pero no tomos siembran leguminosas porque no son fáciles de manejarlas”, concluye Rimbaud.

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