Fotografía de archivo que muestra los frutos del árbol del cacao en una plantación de Brasil. Efeagro/Fernando Bizerra Jr.

El cacao amarga más que nunca en la celebración este domingo de su Día Mundial, víctima de una caída de la producción por el cambio climático y las enfermedades de las plantas que ha disparado su precio a cotas récord y ha alimentado la especulación ante la disminución de la oferta

Los precios a futuro en los mercados de origen alcanzaron el pasado 19 de abril máximos históricos de alrededor de 11.682 euros por tonelada en Londres y unos 11.041 euros por tonelada en Nueva York, según datos de la Organización Internacional del Cacao (ICCO). Pese a que a finales de ese mes los precios disminuyeron un 15 % en ambas bolsas, la tendencia alcista parece que va a continuar.

«Aunque asistimos a una relativa moderación del alza del precio de la tonelada, la tendencia va a mantenerse todavía pues responde a circunstancias estructurales y acentuadas por la especulación», ha manifestado a Efeagro el presidente de la ICCO, Rafael Soriano, quien es también el embajador de España en Costa de Marfil.

Soriano ha apuntado, no obstante, que los precios elevados no tienen por qué mantenerse a los niveles actuales y que ciertas mejoras en el régimen de lluvias o la productividad «pueden dar un relativo respiro».

Las perturbaciones climáticas, la deforestación y las enfermedades de los árboles del cacao que destruyen una parte importante de la cosecha son las causas que explican la caída de las producciones de cacao y que su precio aumente al haber menos oferta.

Una de sus primeras consecuencias es el encareciendo del chocolate, un 9,2 % el pasado mayo en comparación con el mismo mes de 2023, según el Índice de Precios al Consumo (IPC), aunque en este impulso también repercuten los mayores precios de otras materias primas, como el azúcar, y costes como el transporte o la energía.
Un déficit mayor de lo esperado

En su último boletín trimestral, la ICCO ha señalado que la temporada de cacao 2023-2024 (de octubre a septiembre) «terminará con un déficit mayor de lo esperado» debido a la disminución de los suministros de cacao de los principales países productores, como Costa de Marfil y Ghana.

En concreto, la organización prevé que la producción mundial disminuirá a final de la campaña un 11,7 % en comparación con la anterior, hasta quedar en 4,5 millones de toneladas; mientras que la molienda de granos de cacao que realiza la industria se contraerá un 4,3 %, hasta los 4,8 millones de toneladas. Estos datos proyectan un déficit entre la producción en origen y la demanda industrial de 439.000 toneladas.

Y es que a pesar de los repuntes récord de los precios del cacao, las actividades de molienda han sido «implacables» hasta ahora en los países importadores, ha apuntado la ICCO.

La organización ha explicado que, según algunos analistas, este aumento de las moliendas puede deberse a las «compras de pánico en la industria del chocolate», ya que los fabricantes de chocolate están comprando todo lo que pueden antes de que se produzca una escasez de suministros.
Un agricultor cultiva cacao en un campo de Perú.

Los productores y el comercio justo

Soriano ha señalado que el objetivo principal de la ICCO es el aumento de la retribución a los cacaocultores y ha expresado que el aumento de precios «es una oportunidad», a la que se deben unir otros factores como «una mayor formación e inversión, así como políticas de añadir valor a las cadenas de transformación».

Sobre este asunto se ha pronunciado también el director del sello de comercio justo Fairtrade Ibérica, Álvaro Goicoechea, quien ha manifestado a Efeagro que «no todos los productores de cacao se benefician de los altos precios internacionales», pese a que la situación podría ser una buena noticia para ellos.

«Estos ciclos de subidas y bajadas de precios en los mercados no son sostenibles para los productores, porque no permite la estabilidad de los ingresos para vivir decentemente, ni para invertir en una producción sostenible. El 52 % de los productores marfileños viven todavía por debajo del umbral de pobreza», ha expresado Goicoechea.

El cacao continúa siendo el producto con mayor penetración en el comercio justo en España y en 2023 representó el 71 % del total de las ventas de Fairtrade (103 millones de euros), sello que abarca la práctica totalidad del comercio justo en España, tal y como confirma a Efeagro la Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

Goicoechea ha destacado que a través de los precios mínimos y la prima de Fairtrade buscan permitir a los agricultores mantener un cultivo de cacao en condiciones «justas y sostenibles», y que ahora, además, quieren dar «un paso más» y trabajar por que la subida de precios en las bolsas internacionales se traduzca en unos ingresos dignos a los agricultores.

EFEAGRO/Rubén Figueroa

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