Casi un centenar de productores de banano y plátano de Ecuador participaron en una capacitación sobre prevención, detección y control de plagas que amenazan la producción agrícola de estos cultivos. El evento, parte del proyecto ALER4TA, fue organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Agencia de Cooperación del Gobierno de Alemania (GIZ), con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de Ecuador, el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) y la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (AGROCALIDAD).

Durante la capacitación, los productores recibieron información sobre la importancia de aplicar medidas de bioseguridad para combatir el Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T) y el uso de agentes de control biológico como Trichoderma sp. También se discutieron las investigaciones en curso sobre nuevas variedades de banano tolerantes a esta plaga y sus beneficios.

El Foc R4T es un hongo destructivo que causa la marchitez del banano, es resistente a tratamientos químicos y puede permanecer en el suelo por décadas, representando una amenaza significativa para la producción global de banano. Este hongo se propaga a través de materiales de plantación infectados o partículas de suelo contaminadas en zapatos, ropa, herramientas agrícolas y vehículos.

Actualmente, Colombia y Perú combaten esta plaga, mientras que en Bolivia y Ecuador no se han registrado casos. Sin embargo, la prevención es crucial para mantener el estatus fitosanitario de las plantaciones.

Los participantes también aprendieron a identificar los síntomas de la bacteria Ralstonia solanacearum Raza 2, conocida como «moko», que afecta todas las variedades de banano y plátano y es considerada uno de los problemas fitosanitarios más serios en regiones tropicales y subtropicales. En Ecuador, esta bacteria está presente en 15 provincias.

Gustavo Cepeda, Subsecretario de Fortalecimiento de Musáceas del MAG, destacó la importancia de la colaboración entre instituciones y productores. «No hay mejor instrumento que la experiencia y la capacitación para proteger los cultivos», afirmó.

Larry Rivera, coordinador general de sanidad vegetal de AGROCALIDAD, resaltó la necesidad de actualizar constantemente los protocolos de bioseguridad para mantener a Ecuador como el mayor exportador de banano del mundo. «Necesitamos fortalecer las medidas de bioseguridad», dijo.

Gladys Tazan, gerente general de la finca Jacaranda en Mozambique, compartió su experiencia en la lucha contra el Foc R4T, enfatizando la importancia de la capacitación y la implementación de medidas de bioseguridad.

Danilo Vera, investigador del INIAP, explicó cómo los agentes de control biológico ayudan a reducir la colonización del hongo en plantaciones de banano, mejorando así las condiciones del suelo.

Renzo Galgani, representante del IICA en Ecuador, subrayó que mantener las condiciones sanitarias de las fincas es vital para la economía del país, ya que la producción de banano y plátano genera numerosos empleos directos e indirectos.

Carlos Muentes, técnico de AGROCALIDAD, y Marco Cacarín, analista de manejo y control de plagas específicas, enfatizaron la importancia de la prevención constante y el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad para proteger las plantaciones y, por ende, la economía del país.

“Tres de cada diez bananos en mercados internacionales son de Ecuador, lo que muestra la importancia de este cultivo para la seguridad alimentaria y la economía del país”, concluyó Cacarín.

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