El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha declarado un estado de emergencia sanitaria nacional como resultado del brote de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) en aves domésticas de traspatio en el municipio de Acandí, Chocó. La medida fue adoptada mediante la resolución No. 18592 del 3 de diciembre de 2024, con el objetivo de facilitar la disponibilidad de recursos y coordinar las acciones necesarias para el control y erradicación de la enfermedad, indico el Instituto en su pág web.
El brote identificado en Acandí llevó a la Gerencia Seccional del ICA en Chocó a imponer una cuarentena sanitaria en el predio afectado, mediante la Resolución 18488 del 1 de diciembre de 2024. Posteriormente, se extendió la cuarentena al municipio de Acandí a través de la Resolución 18489 del 2 de diciembre de 2024. Sin embargo, dada la gravedad de la situación, el ICA consideró esencial declarar la emergencia sanitaria nacional para implementar medidas adicionales de control.
Como parte de las acciones de emergencia, el ICA ha notificado a organismos internacionales, como la Comunidad Andina (CAN) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), y ha establecido coordinación con la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi). Además, se están llevando a cabo medidas preventivas y de control, que incluyen la cuarentena, el sacrificio de aves infectadas, la limpieza y desinfección de instalaciones, y restricciones en las movilizaciones de aves.
Durante la emergencia, el ICA ha activado una línea telefónica, 3242380738, para recibir notificaciones de sospechas de enfermedad y ha movilizado a más de 30 profesionales, entre epidemiólogos, veterinarios y personal de apoyo, para atender la situación en el terreno. Asimismo, se llevará a cabo una campaña de sensibilización y capacitación para los productores avícolas cercanos a la zona afectada, con el fin de prevenir la propagación de la enfermedad.
El ICA ha reiterado que la emergencia no afecta el estatus sanitario de Colombia como país libre de influenza aviar de alta patogenicidad, reconocido por la OMSA. Además, se ha asegurado que el consumo y la producción nacional de huevos y carne de pollo no están en riesgo.







