En el marco del Día Mundial del Suelo, Guayaquil fue sede del VI Simposio Internacional de Suelos, un encuentro que reunió a expertos nacionales e internacionales para analizar los desafíos y avances en torno a la gestión sostenible de este recurso clave para la seguridad alimentaria del país. El evento se desarrolló en el auditorio de la ESPOL y se enmarcó en el lema propuesto por la Alianza Mundial por el Suelo para 2025: “Suelos sanos para ciudades saludables”.
La actividad fue organizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), AGROCALIDAD, la FAO, la ESPOL, la ESPAM, la Comunidad de Práctica Minga de la Montaña y el proyecto Clima Loca, liderado por Biodiversity y CIAT.
Con seis ediciones consecutivas, el simposio se ha consolidado como un espacio de referencia científica y técnica para el país y la región, facilitando la articulación entre instituciones, academia, productores y comunidades. Este año congregó a productores, docentes, investigadores y estudiantes, quienes compartieron experiencias, estudios y prácticas territoriales orientadas a fortalecer la salud del suelo.
Los ejes temáticos incluyeron manejo sostenible y gobernanza del suelo, alfabetización y sensibilización pública, evaluación y monitoreo de la salud del suelo, y cooperación técnica, así como la presentación de iniciativas locales enfocadas en restauración y resiliencia climática.
Durante la inauguración, Alejandro Bernys, director de Desarrollo Productivo del MAGP, subrayó la relevancia estratégica de este recurso: “El suelo es la base de nuestros sistemas agroalimentarios y de la vida misma. Desde el MAGP impulsamos políticas y acciones para su conservación y manejo sostenible, porque cuidar el suelo es garantizar la seguridad alimentaria y el futuro de las próximas generaciones”.
Desde la FAO, Paulina Soria, coordinadora de proyectos, destacó que el encuentro refleja el compromiso del país con los objetivos globales: “La degradación del suelo no es irreversible. Cada acción cuenta y, juntos con el Gobierno, seguimos trabajando para asegurar suelos sanos por una vida sana, en línea con la Agenda 2030 y los ODS”.
Por su parte, Karina Solís, subdirectora del INIAP, enfatizó la importancia del trabajo conjunto entre ciencia y territorio: “El suelo es un patrimonio vivo. Desde el INIAP generamos ciencia útil y accesible, que se traduzca en prácticas concretas y contribuya a sistemas agroalimentarios más sostenibles y resilientes”.
El simposio forma parte de las actividades impulsadas por la Alianza por los Suelos de Latinoamérica y el Caribe (ASLAC-Ec). Con su realización, el Gobierno Nacional reafirma su liderazgo regional en la promoción de políticas orientadas a la salud del suelo, la biodiversidad, la resiliencia climática y la seguridad alimentaria, pilares fundamentales para el desarrollo sostenible del Ecuador.







