La reciente reforma a la tasa por uso y ocupación de suelo aprobada por el Municipio de Naranjal ha generado preocupación en el sector productivo. Este tributo, que debe estar vinculado exclusivamente a los costos de una actividad administrativa específica relacionada con el uso del suelo, fue incrementado en porcentajes que, según los productores, oscilan entre el 5.900% y el 9.500%, afectando directamente a pequeños, medianos y grandes agricultores del cantón.
En una entrevista concedida a Diario El Productor, José Antonio Hidalgo, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE) y coordinador del Clúster Bananero y Platanero del Ecuador, calificó el incremento como “desproporcionado” y aseguró que la medida no guarda relación con el costo real de la actividad que la tasa busca financiar.
“El problema no es solamente el porcentaje del incremento, sino que la tasa tiene una finalidad específica y no puede ser utilizada para financiar otros proyectos o necesidades generales del municipio”, explicó Hidalgo durante la entrevista.
Como ejemplo, señaló que una empresa agrícola que anteriormente pagaba 400 dólares anuales por concepto de uso de suelo agrícola pasó a recibir notificaciones por 38.400 dólares al año, lo que representa un incremento de 96 veces más respecto al valor original.
El dirigente gremial sostuvo que las tasas, por definición legal, deben corresponder únicamente a la recuperación de los costos de la actividad estatal que las origina. A su criterio, utilizar este mecanismo como fuente de financiamiento general desnaturaliza la figura tributaria y genera inseguridad jurídica para los contribuyentes.
El pronunciamiento coincide con el comunicado emitido por el Clúster Bananero y Platanero del Ecuador, organización que representa aproximadamente el 60% de la producción bananera nacional y a más de 1.200 pequeños productores, en el que expresa su rechazo a la reforma aprobada por el cabildo naranjaleño.
Según Hidalgo, el sector ha mantenido reuniones con las autoridades municipales y ha solicitado explicaciones técnicas que justifiquen el incremento. Sin embargo, aseguró que hasta el momento no han recibido una respuesta que permita encontrar una solución consensuada.
“Esperábamos una decisión política inmediata para revertir esta medida. Hemos mantenido diálogos con la Alcaldía y sus equipos técnicos, pero seguimos a la espera de una respuesta concreta”, manifestó.
El representante gremial advirtió además que permitir este tipo de precedentes podría generar efectos negativos para la competitividad agrícola en otras zonas productivas del país. “El agricultor bananero trabaja con márgenes muy ajustados y cualquier medida de esta naturaleza afecta directamente su competitividad”, señaló.
El Clúster Bananero y Platanero reiteró su disposición al diálogo con las autoridades locales para buscar alternativas que respeten el marco legal vigente y garanticen la sostenibilidad de la actividad productiva. No obstante, indicó que, de no existir una rectificación de la medida, el sector analiza la posibilidad de emprender acciones legales para defender los intereses de los productores afectados. Hasta el cierre de esta edición no logramos comunicarnos con el alcalde de Naranjal







