La nueva entidad se denominará Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo y deberá estar operativa en un plazo de 60 días.
El presidente de la República, Daniel Noboa, oficializó la fusión de los ministerios de Producción, Comercio Exterior e Inversiones; Agricultura, Ganadería y Pesca; y Economía y Finanzas, mediante el Decreto Ejecutivo 425, como parte del proceso de reorganización y optimización de la estructura estatal impulsado por el Gobierno.
La medida establece que las tres carteras de Estado pasarán a conformar una sola institución denominada Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, que concentrará las competencias relacionadas con la política económica, el desarrollo productivo, el sector agrícola, la promoción de inversiones y el comercio exterior.
Según el decreto, el proceso de integración deberá completarse en un plazo de 60 días, período durante el cual las entidades involucradas deberán coordinar la transferencia de competencias, personal, bienes y procesos administrativos hacia la nueva estructura institucional.
La decisión forma parte de una reforma administrativa más amplia que contempla la reducción del número de ministerios de 14 a 10, con el objetivo de optimizar recursos públicos, eliminar duplicidades y fortalecer la eficiencia en la gestión gubernamental.
El secretario de la Administración Pública, José Julio Neira, señaló que la integración de estas carteras busca facilitar la atención a productores, agricultores y emprendedores, evitando que deban realizar trámites en diferentes instituciones para acceder a programas de financiamiento, incentivos o apoyo técnico.
La nueva cartera será liderada por Sariha Moya, quien tendrá a su cargo la implementación del proceso de transición y la definición de la estructura administrativa que regirá al ministerio resultante.
La fusión ha generado expectativa en los sectores agrícola y productivo, debido a la importancia estratégica de ambas actividades para la economía nacional. Analistas y representantes gremiales consideran que uno de los principales desafíos será garantizar que las necesidades del agro y de la producción mantengan una atención especializada dentro de la nueva estructura institucional.







