ESTADISTICAS: Resumen del mercado global del ajo

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El mercado mundial del ajo inicia la nueva temporada con unas perspectivas dispares. La producción está aumentando en varios países de origen clave, gracias a unas condiciones de cultivo favorables y a un aumento de las superficies plantadas, mientras que otras regiones registran rendimientos más bajos debido al calor y a los problemas relacionados con las condiciones meteorológicas. En general, se habla de una buena calidad y se observa un mayor tamaño de los bulbos en varios países productores.

No obstante, las condiciones del mercado siguen bajo presión, ya que la abundante oferta procedente de los principales países exportadores, en particular China, continúa lastrando los precios y los flujos comerciales. La competencia de las importaciones, los elevados niveles de existencias, los cambios en las políticas comerciales y la evolución de los patrones de demanda están influyendo en la evolución del mercado en Europa, América, África y Asia, a medida que las nuevas cosechas llegan a los canales comerciales.

España: Los buenos rendimientos se ven presionados por las importaciones chinas
La cosecha de ajo temprano o tipo spring está terminando en las principales zonas productoras de España, con buenos resultados agronómicos tanto en rendimientos como en calidad, pero con una situación muy complicada a nivel comercial por la presión de la oferta china. En breve empezará la cosecha del tradicional ajo morado, del que también se espera una calidad y calibres excepcionales.

La superficie de ajo en España en 2026 se ha incrementado ligeramente respecto a 2025, entre un 4 y un 5% de acuerdo con cifras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), con una tendencia al alza en las variedades tempranas frente al tradicional ajo morado, que sigue perdiendo terreno por su falta de rentabilidad.

“La climatología ha sido realmente positiva durante toda la cosecha de ajo temprano, desde su inicio a mediados de mayo hasta ahora, que está casi concluyendo”, cuenta un representante del sector. “Hemos tenido generalmente días soleados, sin lluvias, y esto se refleja en la calidad del producto, la mejor de las últimas tres campañas”, señala.

La cosecha de 2026 viene con rendimientos más altos en comparación con la cosecha del año pasado, especialmente por el aumento generalizado de los calibres. “Hemos tenido algunos problemas en la recolección de algunos campos por la escasez de mano de obra, aunque se trata de un inconveniente cada vez menor dada la fuerte inversión en mecanización de las cosechas que está llevándose a cabo en el sector, a raíz de la notable subida del salario mínimo interprofesional”, explica el experto.

A pesar de la alta calidad y los buenos calibres del ajo, la situación comercial del ajo español es complicada. “Veníamos de una campaña anterior de ajo con precios muy elevados, lo cual propició la entrada masiva de ajo chino, así como de otros orígenes como Egipto, a precios muy bajos”, indica. “Debido a sus altos stocks, los exportadores chinos han estado vendiendo en Europa a precios ridículos, muy inferiores a solo nuestros costes de producción dentro de la normativa local europea. Competir con esto es imposible”.

“En marzo teníamos producto almacenado de la campaña anterior, lo cual no es habitual en tales fechas. Conseguimos liquidar los stocks viejos en el mes de mayo y ahora continuamos recolectando. En estos momentos empezamos a recuperar un poco las ventas y aunque seguirá habiendo una gran presión de ajo de China, continuaremos apostando por la calidad y la seguridad alimentaria que ofrece el producto europeo”.

La semana que viene tendrán lugar las primeras recolecciones de ajo morado y se espera que en la última semana de junio arranque la campaña con volúmenes suficientes para la comercialización. “Prevemos una cosecha con calibres que hace años no veíamos y una calidad realmente buena”, destaca el profesional.

Italia: Las importaciones siguen lastrando el mercado
El mercado italiano del ajo atraviesa actualmente un periodo complicado. Los precios siguen siendo bajos y el interés de compradores y consumidores es limitado debido a la abundancia de ajo importado. Según un productor y comerciante del sur de Italia, aunque los consumidores italianos suelen preferir el ajo de producción nacional, como el cultivado en Campania, Rovigo y Piacenza, así como variedades tradicionales como el Rosso di Sulmona y el Rosso di Nubia, la producción local es insuficiente para satisfacer la demanda del mercado, lo que hace necesarias las importaciones. “Sin embargo, en los últimos meses, el mercado se ha visto inundado de ajo, procedente principalmente de Egipto y Argentina, que se está vendiendo a precios extremadamente bajos. El ajo egipcio, en particular, se ofrece a menos de 1 euro el kilo. Sin embargo, este producto no se ajusta a las preferencias de los consumidores italianos debido a la forma irregular de sus dientes. En consecuencia, alrededor del 90% del ajo egipcio importado permanece sin vender en los almacenes y en los mercados mayoristas de productos frescos”.

“El gran volumen de producto sin vender, sumado a las existencias remanentes de ajo español de la temporada anterior, ha ralentizado significativamente la actividad comercial. Las perspectivas para los próximos meses no son alentadoras. Se estima que el consumo lleva un retraso de entre dos y tres meses respecto a los niveles normales, que es el tiempo necesario para dar salida a las considerables existencias que actualmente lastran el mercado. Hasta que estas existencias sean absorbidas por el mercado o se deterioren, será difícil hacer hueco para la comercialización de la nueva cosecha nacional, que ya ha entrado en la fase de recolección, procesamiento y almacenamiento”. Si las condiciones del mercado no mejoran rápidamente, el sector podría enfrentarse a nuevos retos económicos. “En tal escenario, podría ser necesaria una reducción de la producción nacional para evitar pérdidas financieras significativas en toda la cadena de suministro”.

El presidente de una importante cooperativa del norte de Italia, que produce más de 300 toneladas de ajo al año, afirma que las perspectivas para la cosecha de 2026 son positivas. Se prevé que la cosecha comience entre el 20 y el 22 de junio. El crecimiento vegetativo ha sido muy vigoroso, lo que es un buen augurio para la cosecha. En las últimas semanas, la cooperativa ha cosechado una variedad temprana conocida como “ajo de primavera”, que ha ofrecido buenos rendimientos. “Sin embargo, el sector del ajo italiano atraviesa actualmente un periodo de crisis. Las superficies de cultivo están disminuyendo debido a la incidencia de enfermedades como el Fusarium, lo que reduce los rendimientos. Además, resulta muy difícil encontrar mano de obra para la cosecha y las operaciones posteriores. Por último, el cambio climático suele provocar caídas preocupantes en la producción”.

Francia: Cosecha anticipada en condiciones favorables
La campaña francesa del ajo de 2026 se está desarrollando en condiciones generalmente favorables, y la mayoría de las regiones productoras informan de una cosecha más temprana de lo habitual. Las cálidas temperaturas primaverales aceleraron el desarrollo del cultivo, lo que ha dado lugar a que las cosechas comiencen entre una y dos semanas antes de lo habitual en varias zonas de cultivo.

Se espera que la producción total se acerque a la de un año normal, con buena calidad sanitaria y rendimientos satisfactorios en la mayoría de las regiones. Aunque en algunas zonas se ha observado un tamaño irregular debido al estrés térmico, los productores informan de bulbos sanos y condiciones de secado favorables. El sector francés del ajo se mantiene optimista respecto a la disponibilidad de suministro nacional para la próxima temporada.

Sin embargo, persisten las preocupaciones en el mercado. Aunque el consumo de los hogares se mantiene estable y el ajo sigue atrayendo a nuevos consumidores, la creciente cuota de productos de bajo precio se está convirtiendo en un problema importante para el sector. Los representantes de la industria señalan que los productos de gama básica representan ahora una cuota de ventas significativamente mayor que en años anteriores, lo que ejerce una presión cada vez mayor sobre los precios en toda la cadena de suministro.

Según el sector francés del ajo, esta tendencia corre el riesgo de socavar el valor de la producción nacional en un momento en que los productores se enfrentan a unos costes de producción al alza y a requisitos normativos estrictos. Por lo tanto, mantener la viabilidad a largo plazo de la producción francesa de ajo dependerá no solo de la demanda de los consumidores, sino también de la capacidad del sector para garantizar unos beneficios justos para los productores y el resto de la cadena de suministro.

Países Bajos: Una oferta adecuada mantiene la calma en el mercado
Como es habitual durante el periodo estival, el mercado del ajo evoluciona a un ritmo constante. Los importadores informan de que la oferta es suficiente, mientras que España parece estar iniciando la temporada con una cosecha abundante y una disponibilidad adecuada. La semana pasada, los productores neerlandeses también comenzaron a cosechar ajo. “Las previsiones indican que volverán las temperaturas tropicales en los próximos días, lo que no es ideal para el almacenamiento a largo plazo del ajo. El ajo que se está cosechando ahora tiene buen aspecto, pero si las previsiones meteorológicas son correctas, eso podría cambiar rápidamente”, según un productor.

Al mismo tiempo, según los importadores, el mercado sigue siendo sensible a la evolución de la producción, la logística y los costes. Las condiciones del mercado internacional también siguen desempeñando un papel importante. Los precios del ajo se encuentran actualmente en un nivel bajo.

Sin embargo, los precios del ajo pelado están subiendo ahora de forma pronunciada. Según los operadores del mercado, esto se debe a que ese segmento ha tenido un mal comportamiento en los últimos periodos.

Alemania: El mercado espera una mayor demanda
Los productores españoles informan de una cosecha muy buena en términos de calidad, y el tamaño de los bulbos también se califica de satisfactorio. Al mismo tiempo, un importador alemán señala que todavía hay un volumen considerable de ajo de la temporada anterior en el mercado, lo que está ejerciendo una presión a la baja sobre los precios. Mientras tanto, el sector español del ajo necesita una campaña comercial sólida que ayude a compensar las pérdidas sufridas en temporadas anteriores.

En China, se produjeron fuertes lluvias en una fase desfavorable de la temporada, lo que contribuyó a una mayor incidencia de manchas de moho. En la práctica, esto implica que se requiere un pelado y una clasificación más intensivos para obtener bulbos limpios y cumplir con los estándares de calidad europeos. Este trabajo adicional ya se refleja en subidas de precios de alrededor de 170 €/t. Además, la cuota de licencia de importación asignada a cada importador ha sido recientemente muy baja. Esto podría beneficiar a los proveedores españoles, permitiéndoles mantener sus precios. “En cuanto a la demanda, sin embargo, seguimos viendo margen de crecimiento”, continúa el informe.

América del Norte: Demanda débil a pesar de la abundante oferta
Hay una buena oferta de ajo en el mercado, aunque los rendimientos han variado entre las principales regiones productoras. México lleva más de un mes exportando ajo. Si bien la superficie plantada fue extensa, los rendimientos generales han sido decepcionantes. Esto se ha atribuido a problemas de calidad de las semillas y a la falta de una ola de frío cuando se plantó el ajo por primera vez.

Aunque la oferta de ajo chino sigue siendo abundante, se esperaba que la escasez prevista en México tuviera un impacto significativo en el mercado. Sin embargo, España está emergiendo ahora, de forma inesperada teniendo en cuenta su rendimiento en las dos últimas temporadas, con rendimientos muy buenos.

Otras regiones exportadoras son Egipto y Turquía, aunque los volúmenes siguen siendo inferiores a los de las principales regiones productoras. A nivel nacional, California también está comenzando su cosecha, y se espera que los rendimientos sean similares a los de la temporada pasada.

La demanda sigue siendo débil, y los clientes solo compran lo estrictamente necesario. Aunque suele ser un periodo de menor demanda debido al cierre de los colegios por las vacaciones de verano y al inicio de la temporada de viajes vacacionales, los elevados precios del combustible en EE. UU. también están afectando a la evolución del mercado.

Sudáfrica: Los elevados volúmenes mantienen los precios por debajo de los del año pasado
“Hemos observado volúmenes récord en el mercado durante los últimos tres meses”, señala el analista de mercado de AMT en su resumen semanal. “Esto mantiene los precios casi un 40% por debajo de los de hace un año. Los menores niveles de beneficio de este año pueden desalentar las siembras del año que viene y dar lugar a otra temporada de precios más altos, algo a lo que hay que estar atentos”.

Los comerciantes consultados indican que los precios del ajo son, en líneas generales, similares a los del año pasado. En el mercado municipal de Durban, el más cercano al punto de entrada de grandes volúmenes de ajo importado de China, España y Tailandia, los precios oscilan actualmente entre 2,90 y 3,50 € por kilogramo, según un agente del mercado. “Movemos enormes volúmenes de ajo en el mercado de Durban. Hemos recibido el último cargamento de la cosecha local, procedente del Estado Libre. Los productores de ajo de Limpopo volverán al mercado hacia octubre o noviembre”.

Según AMT, el precio medio del ajo importado es de 3,35 €/kg, mientras que el del ajo local ronda los 2,66 €/kg. En el mercado de Tshwane, el ajo se vende entre 3,20 € y 4,50 €/kg, dependiendo de la calidad y el tamaño. Los retailers impulsan la demanda de los dientes grandes de ajo importado, que están disponibles durante todo el año, y el ajo importado suele tener un precio considerablemente más alto que el sudafricano, que normalmente cuenta con un mayor número de dientes más pequeños. Sin embargo, un comerciante señala que muchos sudafricanos buscan el ajo nacional por su sabor “mucho más intenso”.

La demanda suele aumentar durante los tres meses de invierno. “La demanda de ajo parece estable. En general, el mercado ha estado tranquilo durante las últimas dos semanas, pero da la sensación de que el ajo se está vendiendo más o menos como de costumbre”, comenta un comerciante.

Egipto: La demanda de exportación se ralentiza
La temporada del ajo egipcio comenzó con los productores ampliando la producción tras las temporadas anteriores. Un productor afirma que “la superficie cultivada ha aumentado mucho más este año que el año pasado”. Tras una sólida campaña 2024/25 que abrió nuevos mercados, los agricultores egipcios destinaron más tierras al cultivo de ajo. Las exportaciones egipcias de ajo a la UE casi se duplicaron en 2025 hasta alcanzar las 19.555 toneladas, lo que convirtió a Egipto en el segundo mayor proveedor del bloque después de China. Los productores españoles, que se enfrentan a una pérdida de cuota de mercado a pesar de un aumento previsto de la producción del 40-50% en Córdoba, pidieron a Bruselas que revisara las condiciones comerciales y reforzara los controles aduaneros.

La mayor cosecha de Egipto de esta temporada se incorporó a un mercado ya abastecido por ajo de otros orígenes, incluida China, así como por las existencias remanentes de la temporada anterior. La demanda de ajo egipcio se ha mantenido en Europa en 2026, pero la presión de la oferta ha lastrado los precios. Los exportadores describen un mercado activo en tres continentes, y uno de ellos señala que “la mayoría de los proveedores de ajo egipcio tienen la cartera de pedidos completa”. A pesar de ello, los precios se han mantenido por debajo de los niveles de la temporada anterior.

En abril de 2026, una escasez de oferta en Brasil generó una nueva oleada de pedidos. En junio, muchos exportadores describen un mercado sostenido en gran medida por la demanda brasileña, mientras que la demanda europea se ha ralentizado debido a las existencias restantes en los almacenes frigoríficos españoles y al ajo procedente de orígenes competidores. Un exportador indica que “los precios se sitúan actualmente en 1.125 € por tonelada CIF Santos para los calibres pequeños, un 60% por debajo de los niveles de la temporada anterior, a pesar de que siguen llegando pedidos de Brasil”.

A medida que la temporada se acerca a su fin, la demanda de Brasil también comienza a remitir. Un exportador explica que “la demanda se ha mantenido, pero es más débil que el año pasado, y es probable que se reduzca aún más a medida que las nuevas cosechas españolas y chinas lleguen al mercado”. Añade que la principal limitación de Egipto no es la superficie cultivada —ya que solo se exporta entre el 15% y el 20% de la producción nacional—, sino más bien la capacidad del sector para equilibrar la creciente producción con la demanda de exportación. Se prevé que la temporada concluya a finales de julio, quedando solo volúmenes limitados hasta octubre.

China: Las exportaciones se centran en África a medida que bajan los precios
La temporada alta de cosecha del ajo comenzó a principios de mayo. La calidad general del ajo es aceptable este año, con una mayor proporción de bulbos de gran tamaño. Se prevé que los precios del ajo del calibre de 4,5-5,0 cm sean ligeramente superiores a los del mismo periodo del año pasado, lo que los mantiene relativamente atractivos para los exportadores.

La cosecha de las variedades tempranas ya ha concluido en su mayor parte, y las variedades de temporada media representan la mayor parte de la oferta actual del mercado. El ajo recién cosechado se está secando para garantizar su calidad de cara a la exportación y al transporte de larga distancia.

Aunque la demanda general del mercado se mantiene estable, los precios han bajado en comparación con el mismo periodo del año pasado. Para algunos clientes habituales, las cotizaciones del ajo del calibre de 5,5 cm oscilan entre 793 y 818 €, un nivel significativamente inferior al habitual en años anteriores. La intensa competencia y la incertidumbre económica mundial han reducido los márgenes de beneficio de los exportadores, lo que hace que la rentabilidad sea menos atractiva que antes.

En el mercado internacional, la demanda procedente de África sigue creciendo y se ha convertido en un eje clave de las exportaciones. Los exportadores comenzaron a prestar atención al mercado africano hace muchos años, pero a medida que la competencia se ha intensificado, más empresas han entrado en el mercado viéndolo como una nueva oportunidad de crecimiento.

Las tarifas de transporte siguen siendo volátiles y cambian cada semana. En general, las tarifas se sitúan en un nivel moderado y se han suavizado algo en comparación con los picos anteriores, pero persiste la incertidumbre. Los exportadores deben planificar cuidadosamente los calendarios de envío y seguir de cerca las tendencias del transporte para mitigar los riesgos relacionados con los costes.

Perú: La producción cae por el impacto del calor
La temporada de 2026 se enfrenta a un doble reto: las anomalías climáticas y la presión del ajo chino. Las temperaturas inusualmente altas impidieron la acumulación de las horas de frío necesarias para el cultivo, lo que afectó a la calidad desde las primeras cosechas en Arequipa. La producción nacional podría descender de sus habituales 100.000 toneladas a entre 60.000 y 70.000 toneladas.

Los precios de exportación podrían recuperarse debido a la menor oferta, aunque la presencia informal del ajo chino, con un precio de alrededor de 780 € por tonelada, está limitando esa recuperación. México representa el 70% de las exportaciones de ajo peruano y también está sufriendo daños similares relacionados con el clima.

Argentina: La competencia china perturba un mercado de exportación clave
La temporada 2024/25 registró pérdidas confirmadas, debidas principalmente al impacto del ajo chino en Brasil, país que recibe el 70% de las exportaciones de ajo argentino. Desde octubre de 2024, Brasil ha modificado su mecanismo antidumping, lo que permite que el ajo chino entre en el mercado a precios inferiores a 15 € por unidad.

El exceso de oferta ha desviado el ajo argentino hacia Estados Unidos y España, lo que ha ejercido una presión a la baja también en esos mercados. La nueva temporada comienza con señales alentadoras, entre las que se incluyen una mejor selección de semillas y una siembra más temprana.

Brasil: Los cambios en las medidas antidumping reconfiguran el mercado del ajo
Como principal mercado para el ajo argentino, al absorber el 70% de sus exportaciones, Brasil se convirtió en el epicentro de la perturbación del mercado de esta temporada. La modificación del mecanismo de cálculo del arancel antidumping sobre el ajo chino, en vigor desde octubre de 2024, permitió la entrada de volúmenes sustanciales a precios bajos a través de cuatro empresas autorizadas, así como vía terceros países y mediante amparos judiciales.

El impacto se dejó sentir en toda la cadena de exportación argentina. Los productores de Argentina y Brasil, junto con ambos gobiernos, están trabajando para evitar que se repita una situación similar.

Chile: Precios más bajos y menor intención de siembra
La temporada concluyó con caídas de precios de entre el 50% y el 80% en comparación con el año anterior. El principal mercado de destino, México, se enfrentó a una saturación simultánea provocada por el ajo mexicano almacenado, el ajo peruano de pequeño tamaño y el ajo chino de contrabando.

El ajo chino está entrando en los puertos sudamericanos a unos 865 € por tonelada CIF, un nivel que los productores locales no pueden igualar debido al aumento de los costes de producción. Los precios del combustible aumentaron un 60% y los de los fertilizantes, un 80%.

En respuesta a ello, el sector se está centrando en la diferenciación por calidad y en la mejora genética del material de siembra. Se estima que las previsiones de siembra para la próxima temporada han disminuido entre un 20% y un 30%.

México: Mercado presionado por múltiples orígenes
Como principal destino del ajo chileno y peruano, México experimentó una presión inusual en el mercado durante la temporada 2024/25. El ajo nacional almacenado en cámaras frigoríficas, el ajo peruano de pequeño calibre, el ajo chino de contrabando que entraba a través de Guatemala y el suministro adicional procedente de Chile y Argentina contribuyeron a ejercer una presión a la baja sobre los precios.

Además, las cosechas de ajo mexicano se vieron afectadas por el calor excesivo de esta temporada, lo que redujo la producción nacional. El mercado sigue siendo estratégicamente importante para los exportadores sudamericanos, aunque la competencia ilegal del ajo chino sigue siendo un reto estructural.

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El mercado mundial del ajo inicia la nueva temporada con unas perspectivas dispares. La producción está aumentando en varios países de origen clave, gracias a unas condiciones de cultivo favorables y a un aumento de las superficies plantadas, mientras que otras regiones registran rendimientos más bajos debido al calor y a los problemas relacionados con las condiciones meteorológicas. En general, se habla de una buena calidad y se observa un mayor tamaño de los bulbos en varios países productores. No obstante, las condiciones del mercado siguen bajo presión, ya que la abundante oferta procedente de los principales países exportadores, en particular China, continúa lastrando los precios y los flujos comerciales. La competencia de las importaciones, los elevados niveles de existencias, los cambios en las políticas comerciales y la evolución de los patrones de demanda están influyendo en la evolución del mercado en Europa, América, África y Asia, a medida que las nuevas cosechas llegan a los canales comerciales. España: Los buenos rendimientos se ven presionados por las importaciones chinas La cosecha de ajo temprano o tipo spring está terminando en las principales zonas productoras de España, con buenos resultados agronómicos tanto en rendimientos como en calidad, pero con una situación muy complicada a nivel comercial por la presión de la oferta china. En breve empezará la cosecha del tradicional ajo morado, del que también se espera una calidad y calibres excepcionales. La superficie de ajo en España en 2026 se ha incrementado ligeramente respecto a 2025, entre un 4 y un 5% de acuerdo con cifras del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), con una tendencia al alza en las variedades tempranas frente al tradicional ajo morado, que sigue perdiendo terreno por su falta de rentabilidad. "La climatología ha sido realmente positiva durante toda la cosecha de ajo temprano, desde su inicio a mediados de mayo hasta ahora, que está casi concluyendo", cuenta un representante del sector. "Hemos tenido generalmente días soleados, sin lluvias, y esto se refleja en la calidad del producto, la mejor de las últimas tres campañas", señala. La cosecha de 2026 viene con rendimientos más altos en comparación con la cosecha del año pasado, especialmente por el aumento generalizado de los calibres. "Hemos tenido algunos problemas en la recolección de algunos campos por la escasez de mano de obra, aunque se trata de un inconveniente cada vez menor dada la fuerte inversión en mecanización de las cosechas que está llevándose a cabo en el sector, a raíz de la notable subida del salario mínimo interprofesional", explica el experto. A pesar de la alta calidad y los buenos calibres del ajo, la situación comercial del ajo español es complicada. "Veníamos de una campaña anterior de ajo con precios muy elevados, lo cual propició la entrada masiva de ajo chino, así como de otros orígenes como Egipto, a precios muy bajos", indica. "Debido a sus altos stocks, los exportadores chinos han estado vendiendo en Europa a precios ridículos, muy inferiores a solo nuestros costes de producción dentro de la normativa local europea. Competir con esto es imposible". "En marzo teníamos producto almacenado de la campaña anterior, lo cual no es habitual en tales fechas. Conseguimos liquidar los stocks viejos en el mes de mayo y ahora continuamos recolectando. En estos momentos empezamos a recuperar un poco las ventas y aunque seguirá habiendo una gran presión de ajo de China, continuaremos apostando por la calidad y la seguridad alimentaria que ofrece el producto europeo". La semana que viene tendrán lugar las primeras recolecciones de ajo morado y se espera que en la última semana de junio arranque la campaña con volúmenes suficientes para la comercialización. "Prevemos una cosecha con calibres que hace años no veíamos y una calidad realmente buena", destaca el profesional. Italia: Las importaciones siguen lastrando el mercado El mercado italiano del ajo atraviesa actualmente un periodo complicado. Los precios siguen siendo bajos y el interés de compradores y consumidores es limitado debido a la abundancia de ajo importado. Según un productor y comerciante del sur de Italia, aunque los consumidores italianos suelen preferir el ajo de producción nacional, como el cultivado en Campania, Rovigo y Piacenza, así como variedades tradicionales como el Rosso di Sulmona y el Rosso di Nubia, la producción local es insuficiente para satisfacer la demanda del mercado, lo que hace necesarias las importaciones. "Sin embargo, en los últimos meses, el mercado se ha visto inundado de ajo, procedente principalmente de Egipto y Argentina, que se está vendiendo a precios extremadamente bajos. El ajo egipcio, en particular, se ofrece a menos de 1 euro el kilo. Sin embargo, este producto no se ajusta a las preferencias de los consumidores italianos debido a la forma irregular de sus dientes. En consecuencia, alrededor del 90% del ajo egipcio importado permanece sin vender en los almacenes y en los mercados mayoristas de productos frescos". "El gran volumen de producto sin vender, sumado a las existencias remanentes de ajo español de la temporada anterior, ha ralentizado significativamente la actividad comercial. Las perspectivas para los próximos meses no son alentadoras. Se estima que el consumo lleva un retraso de entre dos y tres meses respecto a los niveles normales, que es el tiempo necesario para dar salida a las considerables existencias que actualmente lastran el mercado. Hasta que estas existencias sean absorbidas por el mercado o se deterioren, será difícil hacer hueco para la comercialización de la nueva cosecha nacional, que ya ha entrado en la fase de recolección, procesamiento y almacenamiento". Si las condiciones del mercado no mejoran rápidamente, el sector podría enfrentarse a nuevos retos económicos. "En tal escenario, podría ser necesaria una reducción de la producción nacional para evitar pérdidas financieras significativas en toda la cadena de suministro". El presidente de una importante cooperativa del norte de Italia, que produce más de 300 toneladas de ajo al año, afirma que las perspectivas para la cosecha de 2026 son positivas. Se prevé que la cosecha comience entre el 20 y el 22 de junio. El crecimiento vegetativo ha sido muy vigoroso, lo que es un buen augurio para la cosecha. En las últimas semanas, la cooperativa ha cosechado una variedad temprana conocida como "ajo de primavera", que ha ofrecido buenos rendimientos. "Sin embargo, el sector del ajo italiano atraviesa actualmente un periodo de crisis. Las superficies de cultivo están disminuyendo debido a la incidencia de enfermedades como el Fusarium, lo que reduce los rendimientos. Además, resulta muy difícil encontrar mano de obra para la cosecha y las operaciones posteriores. Por último, el cambio climático suele provocar caídas preocupantes en la producción". Francia: Cosecha anticipada en condiciones favorables La campaña francesa del ajo de 2026 se está desarrollando en condiciones generalmente favorables, y la mayoría de las regiones productoras informan de una cosecha más temprana de lo habitual. Las cálidas temperaturas primaverales aceleraron el desarrollo del cultivo, lo que ha dado lugar a que las cosechas comiencen entre una y dos semanas antes de lo habitual en varias zonas de cultivo. Se espera que la producción total se acerque a la de un año normal, con buena calidad sanitaria y rendimientos satisfactorios en la mayoría de las regiones. Aunque en algunas zonas se ha observado un tamaño irregular debido al estrés térmico, los productores informan de bulbos sanos y condiciones de secado favorables. El sector francés del ajo se mantiene optimista respecto a la disponibilidad de suministro nacional para la próxima temporada. Sin embargo, persisten las preocupaciones en el mercado. Aunque el consumo de los hogares se mantiene estable y el ajo sigue atrayendo a nuevos consumidores, la creciente cuota de productos de bajo precio se está convirtiendo en un problema importante para el sector. Los representantes de la industria señalan que los productos de gama básica representan ahora una cuota de ventas significativamente mayor que en años anteriores, lo que ejerce una presión cada vez mayor sobre los precios en toda la cadena de suministro. Según el sector francés del ajo, esta tendencia corre el riesgo de socavar el valor de la producción nacional en un momento en que los productores se enfrentan a unos costes de producción al alza y a requisitos normativos estrictos. Por lo tanto, mantener la viabilidad a largo plazo de la producción francesa de ajo dependerá no solo de la demanda de los consumidores, sino también de la capacidad del sector para garantizar unos beneficios justos para los productores y el resto de la cadena de suministro. Países Bajos: Una oferta adecuada mantiene la calma en el mercado Como es habitual durante el periodo estival, el mercado del ajo evoluciona a un ritmo constante. Los importadores informan de que la oferta es suficiente, mientras que España parece estar iniciando la temporada con una cosecha abundante y una disponibilidad adecuada. La semana pasada, los productores neerlandeses también comenzaron a cosechar ajo. "Las previsiones indican que volverán las temperaturas tropicales en los próximos días, lo que no es ideal para el almacenamiento a largo plazo del ajo. El ajo que se está cosechando ahora tiene buen aspecto, pero si las previsiones meteorológicas son correctas, eso podría cambiar rápidamente", según un productor. Al mismo tiempo, según los importadores, el mercado sigue siendo sensible a la evolución de la producción, la logística y los costes. Las condiciones del mercado internacional también siguen desempeñando un papel importante. Los precios del ajo se encuentran actualmente en un nivel bajo. Sin embargo, los precios del ajo pelado están subiendo ahora de forma pronunciada. Según los operadores del mercado, esto se debe a que ese segmento ha tenido un mal comportamiento en los últimos periodos. Alemania: El mercado espera una mayor demanda Los productores españoles informan de una cosecha muy buena en términos de calidad, y el tamaño de los bulbos también se califica de satisfactorio. Al mismo tiempo, un importador alemán señala que todavía hay un volumen considerable de ajo de la temporada anterior en el mercado, lo que está ejerciendo una presión a la baja sobre los precios. Mientras tanto, el sector español del ajo necesita una campaña comercial sólida que ayude a compensar las pérdidas sufridas en temporadas anteriores. En China, se produjeron fuertes lluvias en una fase desfavorable de la temporada, lo que contribuyó a una mayor incidencia de manchas de moho. En la práctica, esto implica que se requiere un pelado y una clasificación más intensivos para obtener bulbos limpios y cumplir con los estándares de calidad europeos. Este trabajo adicional ya se refleja en subidas de precios de alrededor de 170 €/t. Además, la cuota de licencia de importación asignada a cada importador ha sido recientemente muy baja. Esto podría beneficiar a los proveedores españoles, permitiéndoles mantener sus precios. "En cuanto a la demanda, sin embargo, seguimos viendo margen de crecimiento", continúa el informe. América del Norte: Demanda débil a pesar de la abundante oferta Hay una buena oferta de ajo en el mercado, aunque los rendimientos han variado entre las principales regiones productoras. México lleva más de un mes exportando ajo. Si bien la superficie plantada fue extensa, los rendimientos generales han sido decepcionantes. Esto se ha atribuido a problemas de calidad de las semillas y a la falta de una ola de frío cuando se plantó el ajo por primera vez. Aunque la oferta de ajo chino sigue siendo abundante, se esperaba que la escasez prevista en México tuviera un impacto significativo en el mercado. Sin embargo, España está emergiendo ahora, de forma inesperada teniendo en cuenta su rendimiento en las dos últimas temporadas, con rendimientos muy buenos. Otras regiones exportadoras son Egipto y Turquía, aunque los volúmenes siguen siendo inferiores a los de las principales regiones productoras. A nivel nacional, California también está comenzando su cosecha, y se espera que los rendimientos sean similares a los de la temporada pasada. La demanda sigue siendo débil, y los clientes solo compran lo estrictamente necesario. Aunque suele ser un periodo de menor demanda debido al cierre de los colegios por las vacaciones de verano y al inicio de la temporada de viajes vacacionales, los elevados precios del combustible en EE. UU. también están afectando a la evolución del mercado. Sudáfrica: Los elevados volúmenes mantienen los precios por debajo de los del año pasado "Hemos observado volúmenes récord en el mercado durante los últimos tres meses", señala el analista de mercado de AMT en su resumen semanal. "Esto mantiene los precios casi un 40% por debajo de los de hace un año. Los menores niveles de beneficio de este año pueden desalentar las siembras del año que viene y dar lugar a otra temporada de precios más altos, algo a lo que hay que estar atentos". Los comerciantes consultados indican que los precios del ajo son, en líneas generales, similares a los del año pasado. En el mercado municipal de Durban, el más cercano al punto de entrada de grandes volúmenes de ajo importado de China, España y Tailandia, los precios oscilan actualmente entre 2,90 y 3,50 € por kilogramo, según un agente del mercado. "Movemos enormes volúmenes de ajo en el mercado de Durban. Hemos recibido el último cargamento de la cosecha local, procedente del Estado Libre. Los productores de ajo de Limpopo volverán al mercado hacia octubre o noviembre". Según AMT, el precio medio del ajo importado es de 3,35 €/kg, mientras que el del ajo local ronda los 2,66 €/kg. En el mercado de Tshwane, el ajo se vende entre 3,20 € y 4,50 €/kg, dependiendo de la calidad y el tamaño. Los retailers impulsan la demanda de los dientes grandes de ajo importado, que están disponibles durante todo el año, y el ajo importado suele tener un precio considerablemente más alto que el sudafricano, que normalmente cuenta con un mayor número de dientes más pequeños. Sin embargo, un comerciante señala que muchos sudafricanos buscan el ajo nacional por su sabor "mucho más intenso". La demanda suele aumentar durante los tres meses de invierno. "La demanda de ajo parece estable. En general, el mercado ha estado tranquilo durante las últimas dos semanas, pero da la sensación de que el ajo se está vendiendo más o menos como de costumbre", comenta un comerciante. Egipto: La demanda de exportación se ralentiza La temporada del ajo egipcio comenzó con los productores ampliando la producción tras las temporadas anteriores. Un productor afirma que "la superficie cultivada ha aumentado mucho más este año que el año pasado". Tras una sólida campaña 2024/25 que abrió nuevos mercados, los agricultores egipcios destinaron más tierras al cultivo de ajo. Las exportaciones egipcias de ajo a la UE casi se duplicaron en 2025 hasta alcanzar las 19.555 toneladas, lo que convirtió a Egipto en el segundo mayor proveedor del bloque después de China. Los productores españoles, que se enfrentan a una pérdida de cuota de mercado a pesar de un aumento previsto de la producción del 40-50% en Córdoba, pidieron a Bruselas que revisara las condiciones comerciales y reforzara los controles aduaneros. La mayor cosecha de Egipto de esta temporada se incorporó a un mercado ya abastecido por ajo de otros orígenes, incluida China, así como por las existencias remanentes de la temporada anterior. La demanda de ajo egipcio se ha mantenido en Europa en 2026, pero la presión de la oferta ha lastrado los precios. Los exportadores describen un mercado activo en tres continentes, y uno de ellos señala que "la mayoría de los proveedores de ajo egipcio tienen la cartera de pedidos completa". A pesar de ello, los precios se han mantenido por debajo de los niveles de la temporada anterior. En abril de 2026, una escasez de oferta en Brasil generó una nueva oleada de pedidos. En junio, muchos exportadores describen un mercado sostenido en gran medida por la demanda brasileña, mientras que la demanda europea se ha ralentizado debido a las existencias restantes en los almacenes frigoríficos españoles y al ajo procedente de orígenes competidores. Un exportador indica que "los precios se sitúan actualmente en 1.125 € por tonelada CIF Santos para los calibres pequeños, un 60% por debajo de los niveles de la temporada anterior, a pesar de que siguen llegando pedidos de Brasil". A medida que la temporada se acerca a su fin, la demanda de Brasil también comienza a remitir. Un exportador explica que "la demanda se ha mantenido, pero es más débil que el año pasado, y es probable que se reduzca aún más a medida que las nuevas cosechas españolas y chinas lleguen al mercado". Añade que la principal limitación de Egipto no es la superficie cultivada —ya que solo se exporta entre el 15% y el 20% de la producción nacional—, sino más bien la capacidad del sector para equilibrar la creciente producción con la demanda de exportación. Se prevé que la temporada concluya a finales de julio, quedando solo volúmenes limitados hasta octubre. China: Las exportaciones se centran en África a medida que bajan los precios La temporada alta de cosecha del ajo comenzó a principios de mayo. La calidad general del ajo es aceptable este año, con una mayor proporción de bulbos de gran tamaño. Se prevé que los precios del ajo del calibre de 4,5-5,0 cm sean ligeramente superiores a los del mismo periodo del año pasado, lo que los mantiene relativamente atractivos para los exportadores. La cosecha de las variedades tempranas ya ha concluido en su mayor parte, y las variedades de temporada media representan la mayor parte de la oferta actual del mercado. El ajo recién cosechado se está secando para garantizar su calidad de cara a la exportación y al transporte de larga distancia. Aunque la demanda general del mercado se mantiene estable, los precios han bajado en comparación con el mismo periodo del año pasado. Para algunos clientes habituales, las cotizaciones del ajo del calibre de 5,5 cm oscilan entre 793 y 818 €, un nivel significativamente inferior al habitual en años anteriores. La intensa competencia y la incertidumbre económica mundial han reducido los márgenes de beneficio de los exportadores, lo que hace que la rentabilidad sea menos atractiva que antes. En el mercado internacional, la demanda procedente de África sigue creciendo y se ha convertido en un eje clave de las exportaciones. Los exportadores comenzaron a prestar atención al mercado africano hace muchos años, pero a medida que la competencia se ha intensificado, más empresas han entrado en el mercado viéndolo como una nueva oportunidad de crecimiento. Las tarifas de transporte siguen siendo volátiles y cambian cada semana. En general, las tarifas se sitúan en un nivel moderado y se han suavizado algo en comparación con los picos anteriores, pero persiste la incertidumbre. Los exportadores deben planificar cuidadosamente los calendarios de envío y seguir de cerca las tendencias del transporte para mitigar los riesgos relacionados con los costes. Perú: La producción cae por el impacto del calor La temporada de 2026 se enfrenta a un doble reto: las anomalías climáticas y la presión del ajo chino. Las temperaturas inusualmente altas impidieron la acumulación de las horas de frío necesarias para el cultivo, lo que afectó a la calidad desde las primeras cosechas en Arequipa. La producción nacional podría descender de sus habituales 100.000 toneladas a entre 60.000 y 70.000 toneladas. Los precios de exportación podrían recuperarse debido a la menor oferta, aunque la presencia informal del ajo chino, con un precio de alrededor de 780 € por tonelada, está limitando esa recuperación. México representa el 70% de las exportaciones de ajo peruano y también está sufriendo daños similares relacionados con el clima. Argentina: La competencia china perturba un mercado de exportación clave La temporada 2024/25 registró pérdidas confirmadas, debidas principalmente al impacto del ajo chino en Brasil, país que recibe el 70% de las exportaciones de ajo argentino. Desde octubre de 2024, Brasil ha modificado su mecanismo antidumping, lo que permite que el ajo chino entre en el mercado a precios inferiores a 15 € por unidad. El exceso de oferta ha desviado el ajo argentino hacia Estados Unidos y España, lo que ha ejercido una presión a la baja también en esos mercados. La nueva temporada comienza con señales alentadoras, entre las que se incluyen una mejor selección de semillas y una siembra más temprana. Brasil: Los cambios en las medidas antidumping reconfiguran el mercado del ajo Como principal mercado para el ajo argentino, al absorber el 70% de sus exportaciones, Brasil se convirtió en el epicentro de la perturbación del mercado de esta temporada. La modificación del mecanismo de cálculo del arancel antidumping sobre el ajo chino, en vigor desde octubre de 2024, permitió la entrada de volúmenes sustanciales a precios bajos a través de cuatro empresas autorizadas, así como vía terceros países y mediante amparos judiciales. El impacto se dejó sentir en toda la cadena de exportación argentina. Los productores de Argentina y Brasil, junto con ambos gobiernos, están trabajando para evitar que se repita una situación similar. Chile: Precios más bajos y menor intención de siembra La temporada concluyó con caídas de precios de entre el 50% y el 80% en comparación con el año anterior. El principal mercado de destino, México, se enfrentó a una saturación simultánea provocada por el ajo mexicano almacenado, el ajo peruano de pequeño tamaño y el ajo chino de contrabando. El ajo chino está entrando en los puertos sudamericanos a unos 865 € por tonelada CIF, un nivel que los productores locales no pueden igualar debido al aumento de los costes de producción. Los precios del combustible aumentaron un 60% y los de los fertilizantes, un 80%. En respuesta a ello, el sector se está centrando en la diferenciación por calidad y en la mejora genética del material de siembra. Se estima que las previsiones de siembra para la próxima temporada han disminuido entre un 20% y un 30%. México: Mercado presionado por múltiples orígenes Como principal destino del ajo chileno y peruano, México experimentó una presión inusual en el mercado durante la temporada 2024/25. El ajo nacional almacenado en cámaras frigoríficas, el ajo peruano de pequeño calibre, el ajo chino de contrabando que entraba a través de Guatemala y el suministro adicional procedente de Chile y Argentina contribuyeron a ejercer una presión a la baja sobre los precios. Además, las cosechas de ajo mexicano se vieron afectadas por el calor excesivo de esta temporada, lo que redujo la producción nacional. El mercado sigue siendo estratégicamente importante para los exportadores sudamericanos, aunque la competencia ilegal del ajo chino sigue siendo un reto estructural. PUBLICADA POR: https://www.freshplaza.es/