Patricio Bracero, técnico del Instituto de Meteorología e Hidrología (Inamhi), afirmó que el cambio climático es la causa de la ausencia de aguaceros en Cotopaxi.
Descartó la posibilidad de que los bombardeos a nubes, -como denuncian los campesinos de Latacunga, Salcedo, Pujilí y Saquisilí-, sean el motivo de la sequía.
Los agricultores sostienen que los brocoleros usan químicos y los lanzan a las nubes con el objeto de frenar las precipitaciones.
Para analizar la situación, ayer el Consejo Provincial se instaló en una asamblea general junto a los productores.
Asistieron cerca de 300 comuneros, representantes de la Gobernación, de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), del Instituto de Meteorología e Hidrología (Inamhi), de los municipios, del aeropuerto y de la industria brocolera.
Desde las 09:00 se expusieron los distintos puntos de vista sobre los factores que generan la falta de lluvias.
Al respecto, Rafael Gómez De la Torre, director ejecutivo de la Asociación de Productores Ecuatorianos (Aprofel), aceptó que hace 5 años la empresa Nintanga S.A. importó de Nueva Zelanda cañones que bombardeaban las nubes.
“Se destruyeron esos aparatos y se los llevó a Chambapongo, Salcedo”.
Confirmó que ya no los utilizan y abrió la posibilidad para que veedurías ciudadanas integradas por las organizaciones campesinas hagan inspecciones en las fincas de sus agremiados.
El vegetal, aseveró, necesita mucha agua para desarrollarse, por ello hicieron inversiones en reservorios y equipos para riego. Este fue, justamente, otro de los temas que se trató en la cita. Los agricultores exigen una distribución equitativa del líquido.
En Cotopaxi se concentra el 80% de la producción de brócoli, pues existen 4 empresas y 40 productores. Suman 2.500 hectáreas de cultivo. El vegetal se produce 3 veces al año y para su fertilización se emplea sulfato de potasio, nitrato de amonio y nitrógeno sulfatado.

Fuente: ElTelégrafo | ElProductor.com

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