La construcción del camino vecinal de 35 kilómetros Lagarto – Pizares – Anchayacu es el reclamo de los habitantes de las parroquias San Francisco del Ónzole y Anchayacu, cantón Eloy Alfaro, norte de la provincia de Esmeraldas.

Esto impide el ingreso de los buses de pasajeros intercantonal que cubre con tres turnos y los buses tipo ranchera, con cuatro turnos diarios.

“Dos horas se demoran los buses y rancheras que transportan, pasajeros en el ingreso y salida por esta carretera en verano. Mientras en el invierno, la movilización se lo hace en canoas o lanchas por el río Ónzole hasta Borbón», comentó Nixon Quiñónez, presidente del Gad parroquial.

Algo similar ocurre en el tramo La Cadena – Kilómetro 14, que presenta severos daños. También al Gobierno Provincial de Esmeraldas (Gadpe), se ha pedido el mantenimiento o construcción de los caminos Los Cedros, Guapilar, San Agustín, Paneso, Pueblo Arrecho, El Ceibo y otros, en una extensión de 20 kilómetros, indicó Santiago Caicedo, agricultor.

La carretera Lagarto – Anchayacu fue habilitada por el ex Corpecuador y por ello no intervino el Gadpe y recién el Ministerio de Transportes y Obras Públicas (MTOP) entregó esta competencia a la Prefectura de Esmeraldas, comentó la prefecta Lucía Sosa.

Espera la autoridad provincial el crédito del EximBank de China para esta vía y puentes, cuyos estudios están presentados, indicó Sosa.

Anchayacu celebró el 21 de septiembre, 60 años de fundación.  Tiene 2.500 habitantes y unos 600 familias están reubicadas en 160 casas del Miduvi porque esta población es inundada por la creciente del río Ónzole, en invierno. (I)

 

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