Con el objetivo de prevenir el ingreso del HLB –una enfermedad mortal para los cítricos y que hasta el momento no tiene cura– a Tucumán, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) destruyó 3.200 plantines cítricos en macetas.

La medida se llevó a cabo en un predio localizado sobre la ruta 305, en la localidad de Las Mesadas, Burruyacú, con el aval del propietario de la finca.

Entre las irregularidades detectadas, el predio no se encontraba inscrito en el Registro Nacional Fitosanitario de Operadores de Material de Propagación, micropropagación y/o multiplicación vegetal (RENFO). Además, los plantines no contaban con ninguna documentación ni poseían la estructura del vivero con las medidas de resguardo adecuadas (malla antiáfida, antecámara, etc.) según lo exigen las normativas.

El material de propagación es el primer eslabón de las cadenas frutícolas, hortícolas, forestales, industriales. Es por ello importante disponer de materiales en buenas condiciones sanitarias para asegurar la calidad y el potencial de las plantas que serán utilizadas para la producción.

La sanidad y la calidad de la producción se originan en el vivero, por eso los productores deben utilizar y trasladar material certificado por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Éste sólo puede adquirirse en viveros inscritos por el Senasa, dado que son los que cumplen con los estándares fitosanitarios necesarios para lograr una producción de fruta sana y de calidad.

En este sentido, la Resolución Senasa Nº 930/09 exige que todo material de propagación de cítricos, incluida la planta terminada, debe producirse y mantenerse en viveros bajo cubierta. Además, regula la utilización de estructuras con malla antiáfidos para la producción de plantas libres de enfermedades, transmitidas y dispersadas por vectores.

Fuente: Fresh Plaza | ElProductor.com

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