La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) publicó ayer un estudio en el que establece que la solución para combatir la escasez de agua está en la naturaleza. Según Audrey Azoulay, directora de la Unesco, “si no actuamos, de aquí a 2.050 cerca de 5.000 millones de personas vivirán en zonas con carencia de agua”, una preocupación que será uno de los ejes del Foro Mundial que se desarrolla en Brasil. El estudio de la Unesco propone soluciones basadas en la propia naturaleza para mejorar la gestión del agua, un asunto que Azoulay considera un “desafío mayor” que debe ser abordado en conjunto para impedir los eventuales “conflictos” vinculados a ese recurso.

El informe dice que la demanda de agua en el planeta se ha “multiplicado por seis” en los últimos 100 años y que crece a un ritmo del 1% anual en función del aumento de la población, del desarrollo económico y los patrones de consumo. Sostiene que la población mundial, actualmente de 7.700 millones de personas, llegará en 2050 a cerca de 10.200 millones, que en más del 60% estarán concentrados en las ciudades. En ese contexto, la Unesco aboga por la adopción de las llamadas Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN), un concepto que apunta a la promoción de una “infraestructura verde” y volver a las fuentes para mitigar el desabastecimiento de agua. “Durante mucho tiempo, el mundo ha recurrido en primer lugar a la infraestructura construida o ‘gris’ para mejorar la gestión de los recursos hídricos” y “al hacerlo, frecuentemente ha dejado de lado el conocimiento tradicional e indígena, que adopta enfoques más ecológicos”, sostiene el informe.

La Unesco considera que las SbN son fundamentales para alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible porque también generan beneficios colaterales sociales, económicos y ambientales, incluidos la salud humana y los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y energética. (I)

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