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“La enfermedad infecciosa de la bolsa (IBDV – GUMBORO) ha sido reconocida como un problema importante en los pollos desde la década de 1960. A pesar del uso de vacunas para controlar el IBDV, continúa causando grandes pérdidas económicas en la industria avícola. La variación antigénica en el IBDV es responsable de la formación de cepas variantes que logran escapar de la protección que ofrecen los programas de vacunación.
La supresión inmune irreversible causada por IBDV en pollos jóvenes aumenta su susceptibilidad a una multitud de patógenos aviares oportunistas que normalmente no son patógenos en parvadas sanas. Esto da como resultado un gran impacto económico en las industrias de pollos de engorde y ponedoras.
Un estudio en Saskatchewan (Canadá) estima que la industria de pollos de engorde pierde alrededor de 3,9 millones de kg de carne por año, un valor de mercado de más de $ 14 millones, debido a infecciones de IBDV.
Esta cifra también podría aumentar a medida que se incrementa la demanda de los consumidores de pollos sin antibióticos porque muchas de las infecciones bacterianas oportunistas que se han producido en parvadas de pollos inmunosuprimidos fueron controladas con antibióticos.
El control del IBDV solo ha sido posible mediante el uso de vacunas eficaces pero los esfuerzos de vacunación se complican por el hecho de que las mutaciones genéticas virales frecuentes, la recombinación de segmentos del genoma y la recombinación entre variantes pueden aumentar potencialmente la virulencia y alterar la antigenicidad, lo que hace que las vacunas y los protocolos de vacunación sean menos efectivos.
Además, la erradicación del virus en granjas infectadas no es fácil, ya que el virus es altamente contagioso y muy resistente a la inactivación química y térmica.”
(Dr. Daral J. Jackwood, MS, PhD. Professor Emeritus. Center for Food Animal Health Ohio – 13 Julio 2021
El empleo de vacunas vivas contra la enfermedad de GUMBORO (IBDV) incluyendo la de inmunocomplejo provocan diversos niveles de inmunosupresión aumentando la vulnerabilidad de las aves a diversas infecciones. Así mismo las vacunas vivas pueden recombinarse con las cepas de campo ocasionando una falla de las vacunaciones posteriores, conduciendo inevitablemente a las aves a cuadros subclínicos de IBDV que generalmente pasan desapercibidos.
En el presente trabajo se realiza una revisión bibliográfica de diversas investigaciones que corroboran nuestros hallazgos sobre el efecto adverso de las vacunas vivas contra IBDV incluyendo las de complejo inmune sobre la integridad funcional e inmunológica de la Bursa de Fabricio, demostrando que estas vacunas están relacionadas con la susceptibilizacion de las aves a diversas infecciones virales como (Bronquitis, Laringotraqueitis, Hepatitis a Cuerpos de Inclusión, Coccidiosis etc.).
VACUNAS IBDV -INMUNOCOMPLEJO (Icx)
El principal objetivo en la formulación de este tipo de vacunas es proporcionar la protección suficiente al virus vacunal mediante su recubrimiento total con anticuerpos específicos.
Un punto fundamental para introducir en la formulación de vacunas de inmunocomplejo es el control del correcto recubrimiento de las partículas virales.
El correcto recubrimiento del virus es la única manera de asegurar que la vacuna de inmunocomplejo obtenga resultados homogéneos en campo, ya que es esto lo que evitará la posible pérdida del título de la vacuna cuando el virus se expone a niveles elevados de anticuerpos maternos.
Además, también es la única forma de evitar riesgos de seguridad (replicación demasiado temprana del virus de la vacuna en la Bursa) cuando los anticuerpos maternos son bajos.
Si bien el principal objetivo del proceso es garantizar la potencia y seguridad de la vacuna con un virus totalmente recubierto por anticuerpos, los controles finales implementados no lo garantizan y cada vacuna comercial muestra valores diferentes creando incertidumbre.
Una vacuna de IBDV complejo inmunológico debería ser bien equilibrada, una baja proporción de anticuerpos permitiría muchas partículas virales libres ocasionando un potencial riesgo de inducir inmunosupresión, por el contrario, una excesiva cantidad de anticuerpos conduciría a una rápida fagocitosis viral y una pobre respuesta inmune.
Las vacunas vivas contra IBDV para que tengan actividad inmunogenica el virus vacunal tiene que replicarse en la BURSA, BAZO etc. este proceso lamentablemente es un arma de DOBLE FILO, por que el virus vacunal al producir alteraciones patológicas en estos órganos blanco puede inducir inmunosupresión de acuerdo con la gravedad de la lesión. El problema se puede agravar si se asocia a cuadros de intoxicación alimenticia producidos por mico toxinas. Es importante tener en cuenta que pollos o pollitas con bajos niveles de anticuerpos maternales contra anemia podrían ser mas susceptibles a tener mayores cuadros de inmunosupresión por la vacuna IBDV.
En las siguientes investigaciones se demuestran las lesiones histológicas de la BURSA y BAZO después de una vacunación con IBDV inmunocomplejo (Icx).
En el trabajo mencionado los grupos de pollos de engorde nacidos con anticuerpos parentales contra el virus de la bursitis infecciosa (IBDV) y el virus de la bronquitis infecciosa (IBV) fueron vacunados contra el IBV al día de edad por vía óculo-nasal e inoculados con el IBDV virulento.
Mientras que las aves no inoculadas con el IBDV eran sólidamente inmunes contra el desafío del IBV a los 29 días de edad, la inmunidad en las aves infectadas con el IBDV estaba deprimida. Esta depresión, que fue más grave en las aves inoculadas con el IBDV a 1 o 5 días de edad, coincidió con una infiltración retardada de la glándula Harderiana por linfocitos y células portadoras de inmunoglobulina. En los grupos inoculados a mayor edad, la infiltración no parecía retrasarse, pero se observó una destrucción moderada de células plasmáticas entre 7 y 14 días después.
El índice de neutralización al IBV, que era significativamente mayor en las aves no infectadas por el IBV que en las infectadas el día de la provocación, aumentó bruscamente después de la provocación en las aves infectadas por el IBV, pero no en las no infectadas.
Todas las aves inoculadas con el IBDV desarrollaron lesiones típicas cuando tenían entre 17 y 26 días de edad, mientras que las precipitinas reaparecieron cuando las aves tenían entre 29 y 33 días de edad.
En el siguiente trabajo de investigación del año 2020 un grupo de investigadores dirigido por Caterina Lupini de la Universidad de Bologna Italia, publican en Poult. Sci.  un trabajo sobre la “Alteración de los parámetros inmunológicos en pollos de engorde libres de patógenos específicos vacunados contra la bronquitis infecciosa tras el uso de diferentes vacunas contra la bursitis infecciosa”, ellos comentan lo siguiente:
Las vacunas actualmente disponibles para controlar la bursitis infecciosa (IBDV) incluyen vacunas vivas atenuadas e inactivadas, vacunas de complejos inmunes y vacunas que consisten en construcciones virales de herpes virus de pavos modificados genéticamente para expresar la proteína de superficie VP2. Para evaluar el impacto de las vacunas en el sistema inmunitario de los pollos, se realizaron 2 ensayos con animales en pollos de engorde libres de patógenos específicos. En el ensayo 1, las aves se vacunaron cuando tenían un día de edad con una vacuna recombinante dual del virus del herpes del pavo, que expresaba la proteína VP2 de (IBDV) y la proteína F del virus de la enfermedad de Newcastle, una vacuna contra el IBDV de complejo inmunitario y aves que no fueron vacunados. A los 14, 28 y 35 D, se recolecto? la bolsa de Fabricio para Bursa/peso corporal (B:BW) y se calculo la relación. En el ensayo 2, las aves fueron vacunadas cuando tenían 1 día de edad de acuerdo con el mismo protocolo que el ensayo 1, pero en el día 14, todos los grupos también recibieron una bronquitis infecciosa viva (IBV) vacuna. A los 0, 7, 14, 21 y 28 días después de la vacunación con IBV, las aves fueron analizadas por ELISA para la serología de IBV y, poco después de la ultima muestra de sangre, fueron sacrificadas para la recolección de glándulas de Harder, tráquea y bazo y análisis por flujo. citometri?a para la caracterización de células mononucleares. Los grupos vacunados con inmunocomplejo mostraron una relación B:BW significativamente más baja, títulos de anticuerpos IBV más bajos y un porcentaje medio más alto de células T CD8+ en el bazo, la tráquea y las glándulas de Harder que los de los otros grupos experimentales.
Los resultados de los ensayos in vivo junto con un análisis profundo del repertorio de parámetros involucrados en la respuesta inmune a las vacunas contra la IBDV y la BI muestran que una vacuna puede influir en la respuesta inmune de otras vacunas incluidas en el programa de vacunación.
En otra investigación del 2020 el Dr. Marín-Gómez del Departamento de Medicina Veterinaria Preventiva, Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), Belo Horizonte, Brasil, publico una investigación sobre  el efecto de las vacunas vivas contra la enfermedad infecciosa de la Bursa (IBDV) inmunocomplejo en la infección por Salmonella Heidelberg en pollos de engorde.
Salmonella Heidelberg (SH) ha representado una gran preocupación para la industria avícola brasileña en los últimos años. Se sabe que la inmunosupresión en las aves de corral es un factor que contribuye a aumentar la excreción fecal de Salmonella y a perturbar los programas de control.
No sólo el virus de la enfermedad infecciosa de la bolsa (IBDV) sino también algunas vacunas vivas han sido reportadas como inductoras de inmunosupresión.
En el presente estudio se evaluaron los efectos de dos vacunas vivas contra la IBDV en pollos de engorde infectados con SH. A los 7 días de edad, las aves de tres grupos (vacunadas con el vector recombinante HVT-IBDV, con la vacuna inmunocomplejo-IBDV y sin vacunar) fueron desafiadas oralmente con 1 x 108 UFC de SH. Un grupo de aves permaneció sin vacunar/desafiar para servir de controles negativos. La colonización cecal y la invasión sistémica se evaluaron mediante el recuento bacteriano a los 1, 3, 5, 7 y 14 días después de la infección (Dpi) y la excreción fecal de SH se evaluó mediante hisopos cloacales a los 3, 7, 10 y 14 Dpi.
Los recuentos de SH en el contenido cecal fueron mayores en las aves vacunadas con inmunocomplejo-IBDV que en las que recibieron la vacuna vectorial HVT-IBDV a los 5, 7 y 14 dpi (p< 0,01). No hubo diferencias estadísticas en los recuentos bacterianos en hígado y bazo entre las aves de los distintos grupos.
Los hisopos cloacales también indicaron que las aves vacunadas con inmunocomplejo-IBDV eliminaron más SH que las vacunadas con vector HVT-IBDV o las no vacunadas (p< 0,01). Los resultados del presente estudio sugieren que el efecto inmunosupresor de la vacuna del complejo inmunitario-IBDV contribuyó a aumentar la excreción fecal de SH en las aves infectadas.
Finalmente, el 10 de Julio del 2019 el Dr. Daral J. Jackwood (Centro de Investigación y Desarrollo Agrícola de Ohio, EE. UU.) escribió un articulo en la revista AviNews sobre la evolución del virus de la Enfermedad de Gumboro (IBDV) y en resumen menciona lo siguiente:
En conclusión, la evolución de IBDV a lo largo de las décadas ha resultado en la aparición de numerosos tipos antigénicos y patogénicos del virus.
La clave para controlar estas cepas es identificarlos y determinar cuales virus son sus “parientes” más cercanos. Esto se puede lograr mediante tecnología de biología molecular que permite clasificar a los nuevos virus en el genogrupo apropiado.
En base a esta información se puede tomar una decisión sobre que? virus vacúnales podrían estar relacionados con los virus de campo y en el caso de que no lo estén se podría considerar la producción y uso de una vacuna autógena.
La inmunidad maternal es la primera línea de defensa contra desafíos causados por la IBDV en pollitos. Los estudios de vacunación/desafío han demostrado claramente que el IBDV ha evolucionado y que existen un gran número de tipos antigénicos diferentes. Este fenómeno es conocido como “deriva antigénica” y es la razón por la cual muchas vacunas para lotes de reproductoras ofrecen poca o ninguna protección a la progenie. Esta situación ha llevado al uso de vacunas autógenas inactivadas, es decir, aquellas obtenidas a partir de aislados de virus de campo actuales.
Para concluir, mis experiencias de campo han demostrado que el empleo de vacunas recombinantes HVT-IBDV asociadas a una vacuna INACTIVADA que contenga las cepas variantes de IBDV es la mejor alternativa para el control de IBDV, siendo un arma de doble propósito sirve para controlar eficientemente el desafío de campo y evita la recombinación de cepas de campo con las vacunales, lo cual en un futuro cercano podría contribuir a una erradicación de la enfermedad.
Mientras se continúen empleando cepas vivas vacunales de IBDV se tendrá que convivir no solo con IBDV sino también con muchos otros virus que mutan fácilmente como BRONQUITIS. Las aves inmunosuprimidas son excelentes reservorios para que los diversos microorganismos sigan mutando o recombinándose.

Autor/es: Manolo Fernandez D. MV. MSc.

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