En el caso de las zonas tropicales de México, es común observar que más del 80% de los ganaderos utilizan el sistema extensivo para producir leche, carne y becerros, siendo este sistema considerado como de bajos insumos donde muy pocas veces se utilizan suplementos alimenticios y minerales. En este sistema de producción los promedios de producción de leche, carne así como los índices reproductivos son bajos, siendo los principales factores limitantes la estacionalidad en la producción de forrajes a través del año, la baja calidad nutricional de los pastos, la alta incidencia de ecto y endoparásitos, así como el efecto negativo del becerro en crianza tradicional sobre la eficiencia reproductiva de las hembras. En el cuadro 1, se presentan algunos índices productivos y reproductivos en el trópico.

a). Estacionalidad en la producción de forrajes
En la mayoría de las explotaciones productoras de leche y carne en el trópico (>90%), la única fuente de alimentación disponible para el ganado bovino son los forrajes. En estas explotaciones la producción forrajera se ve fuertemente afectada por las condiciones climáticas especialmente durante las épocas de estiaje (sequía) e invierno. Durante la época de lluvias los forrajes inician su crecimiento (julio-noviembre), presentándose una abundancia de pasto en los ranchos el cual no llega a ser consumido por los animales y se presenta un marcado incremento en la producción de leche así como en las ganancias de peso de los becerros y toretes de engorda. Una vez finalizada la época de lluvias, se inicia un descenso de la temperatura con el inicio del otoño-invierno (noviembre-diciembre-marzo) donde el fotoperíodo es más corto y la productividad de forraje tiende a disminuir al igual que la producción de leche; posteriormente se presenta la época de sequía o estiaje donde los forrajes entran en latencia por la escasez de agua y continúa disminuyendo la producción láctea así como las ganancias de peso de los becerros.

DIAS DE RECUPERACIÓN DE LA PRADERA PASTOREADA POR BOVINOS DE ACUERDO A LA ÉPOCA DEL AÑO EN EL TROPICO

Generalmente el tiempo de pastoreo en una pradera está relacionado con algunos factores importantes como:
a). Carga animal. A mayor número de animales/ha se incrementa el consumo de forraje y por lo tanto se reduce la disponibilidad de pasto y los periodos de ocupación.
b). Época del año. La producción de forraje es menor durante las épocas de seca e invierno en relación a la lluviosa, por lo que los periodos de ocupación deberán ser cortos (½ día o 1 día) a fin de evitar el sobrepastoreo.
c). Disponibilidad de forraje. A mayor disponibilidad de forraje se deberá incrementar el tiempo de permanencia del ganado en la pradera y también deberá equilibrarse la carga animal.
d). Estado fisiológico de los animales. Los animales pequeños consumen menos forraje, por lo que los periodos de ocupación se pueden alargar en comparación con animales de mayor peso donde implica reducir el tiempo de permanencia en la pradera.
e). Uso de complementos alimenticios. El uso de complementos alimenticios reduce el consumo de materia seca en la pradera por lo que el periodo de ocupación puede aumentarse 1 o ½ día más.

b). Calidad nutricional del forraje disponible en la pradera
La calidad nutricional del forraje disponible en la pradera está directamente relacionada con el estado de madurez el cual a su vez es regulado por la temperatura ambiental. Se sabe ampliamente que a medida que la temperatura se incrementa, el forraje tiende a crecer más rápidamente y su grado de madurez es mayor causando una fuerte disminución del contenido de proteína digestible y un mayor incremento de las fracciones fibrosas indigestibles. En el trópico cuando el forraje es consumido después de los 30-35 días, los animales tienden a consumir un pasto de menor valor nutricional principalmente bajo en energía, minerales y proteína digestible, lo que repercute directamente en un menor consumo de nutrientes de calidad y por ende en una menor producción de leche y carne.

Este problema es muy común observarlo en las explotaciones tropicales por lo que en muchas ocasiones es necesario hacer una complementación estratégica con el uso complementos alimenticios de bajo costo como ensilados, henificados o con bloques nutricionales.

En el caso de ganado bovino de carne el consumo de proteína está relacionado con el grado de digestibilidad de los forrajes y en el trópico, cuando estos son pobres en nitrógeno, los novillos tienden a ganar menos peso, acumulan menos músculo y dedican más tiempo a la rumia, lo que implica un mayor gasto energético. La disponibilidad de forraje también está asociada con los incrementos de peso y especialmente con la intensidad de pastoreo en términos de carga animal/ha.

Complementación alimenticia estratégica en el trópico
Una de los aspectos más importantes a considerar en la alimentación de bovinos en el trópico es la aplicación de técnicas de complementación alimenticia al ganado de leche o carne. Dentro de estas técnicas se encuentra el uso de ensilajes de forrajes con granos como el sorgo y el maíz y de gramíneas forrajeras. Actualmente los ensilajes de maíz o sorgo han dado mejores resultados en relación a las gramíneas ya que su contenido energético es alto así como su nivel proteico. En estudios realizados en ranchos ganaderos del trópico seco de Veracruz, se han observado incrementos de leche/vaca/día de hasta 3.0 kg en relación con el uso de ensilados de gramíneas. Asimismo, también se ha observado cambios positivos en la condición corporal de las vacas hasta de 1.0 puntos de condición corporal en relación a animales testigo sin complementos de silos de maíz o sorgo.

Otro tipo de complementación estratégica que año con año ha sido de gran ayuda para mantener el peso del ganado de engorda y la producción de leche es el uso de forrajes henificados como el zacate Pangola, Mombaza e Insurgente; aunque estos forrajes son considerados como de mediana calidad nutricional, su uso adquiere una mayor importancia en las regiones tropicales secas de México, especialmente donde la época de estiaje tiene una duración de 4 a 7 meses. El proceso de henificación requiere maquinaria especializada de alto costo sin embargo en muchas explotaciones ganaderas esta inversión se considera baja comparada con lo que representa una disminución del ingreso económico por una reducción en la producción de leche. Algunos ganaderos destinan varias hectáreas de su rancho para el establecimiento de forrajes destinados a la elaboración de pacas tanto para el uso en su ganado como para venta al público.

 

 

 

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