Las flechas señalan las zonas de fuga de fluido de la célula bacteriana tras el tratamiento con el péptido antimicrobiano. (Hailing Jin/UCR)

Una nueva investigación afirma que un péptido encontrado en una planta australiana puede destruir al asesino número 1 de los cítricos en todo el mundo y ayudar a prevenir la infección.

El huanglongbing, HLB, o citrus greening tiene múltiples nombres, pero un resultado final: cítricos amargos y sin valor. La enfermedad ha arrasado fincas de cítricos de todo el mundo, causando pérdidas de miles de millones en la producción anual.

Todas las variedades de cítricos de importancia comercial son susceptibles de padecerla, y no existe ninguna herramienta eficaz para tratar a los árboles o para prevenir nuevas infecciones.

Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de California en Riverside muestra que un péptido natural que se encuentra en los parientes de los cítricos tolerantes al HLB, como la lima dedo australiana, no solo puede matar a la bacteria que causa la enfermedad, sino que también puede activar el sistema inmunitario de la planta para inhibir nuevas infecciones de HLB. Pocos tratamientos pueden hacer ambas cosas.

La investigación que demuestra la eficacia del péptido en experimentos de invernadero acaba de publicarse en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

La enfermedad está causada por una bacteria llamada CLas que se transmite a los árboles a través de un insecto volador. Una de las formas más eficaces de tratarla puede ser el uso del péptido antimicrobiano que se encuentra en la lima dedo australiana, una fruta que es pariente cercana de los cítricos.

«La estructura helicoidal en forma de sacacorchos del péptido puede perforar rápidamente la bacteria, haciendo que pierda fluido y muera en media hora, mucho más rápido que con los antibióticos», explica Hailing Jin, la genetista de la UCR que dirigió la investigación.

Cuando el equipo de investigación inyectó el péptido en plantas ya enfermas de HLB, estas sobrevivieron y desarrollaron nuevos brotes sanos. Las plantas infectadas que no fueron tratadas enfermaron y algunas acabaron muriendo.

Los investigadores también identificaron que una mitad de la estructura helicoidal del péptido es responsable de la mayor parte de su actividad antimicrobiana. Como solo es necesario sintetizar la mitad del péptido, es probable que se reduzca el coste de la fabricación a gran escala.

La tecnología SAMP ya ha obtenido la licencia de Invaio Sciences, cuya tecnología de inyección patentada mejorará aún más el tratamiento.

Tras el éxito de los experimentos en invernadero, los investigadores han iniciado las pruebas de campo de los péptidos en Florida. También están estudiando si el péptido puede inhibir enfermedades causadas por la misma familia de bacterias que afectan a otros cultivos, como la patata y el tomate.

«El potencial de este descubrimiento para resolver los problemas que sufre nuestra oferta de alimentos es extremadamente emocionante», concluye Jin.

Fuente: freshplaza.es

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